En sus inicios, la industria textil trabaja con una variedad limitada de telas que servían como base de confección de prendas de ropa a medida. El proceso era largo, oneroso y hasta tedioso. El cliente debía ir, tomarse las medidas y esperar a que el sastre le fabricara su prenda. Es lo que comúnmente se conoce como un producto bespoke (término utilizado también en el sector del software para los programas hechos “a medida” del cliente).

Lógicamente esto tuvo que evolucionar y vaya si lo hizo. Hoy en día la gran mayoría de las personas compran prendas de ropa ya hechas y con variedad de tamaños que se ajustan a las medidas de cuerpos más comunes. Los productos pasan de ser bespoke a ser productos “off the shelf” es decir productos listos para comprar que recogemos directamente de las estanterías. La experiencia de compra es mucho más fácil, excitante (la ropa se puede probar antes de comprar) y asequible.

Lógicamente los productos de estantería hoy son la norma y han permitido multiplicar la venta de ropa dejando al producto bespoke (aquel del sastre) a situaciones excepcionales.

offtheshell 300x199 - La industria textil muestra a los medios cómo pueden vender más a sus anunciantes.¿Y esto que tiene que ver con los medios de comunicación y sus anunciantes?

Recientemente tuvimos la oportunidad de trabajar con un importante Grupo de Comunicación en Irlanda con el objetivo de ayudarles en el desarrollo de los productos de marketing que ofrecen a sus anunciantes. Siguiendo nuestra metodología hicimos primero una auditoría de todos los productos que estaban siendo ofrecidos hasta el momento con el objetivo de medir su eficacia e identificar áreas de mejora.

Así fue como llegamos a conocer el departamento de “Branded Content”: un grupo de 10 profesionales de diversas áreas que trabajaban como si fueran una agencia. O como si fueran un “sastre” del ejemplo anterior. La experiencia de venta era difícil porque el anunciante no conseguía entender ni valorizar el branded content. Esto era así porque este equipo de trabajo caía en la vaguedad de ofrecer un servicio de branded content “a medida” para clientes que no sabían muy bien como utilizarlo. Y aún peor el cliente no podía conocer su precio porque todo dependía de esas inciertas “medidas”.

De más está decir que es departamento de branded content, aún con las mejores intenciones, era un fracaso comercial con proyectos escasos que tardaban mucho en materializarse y producirse.

branded content 300x200 - La industria textil muestra a los medios cómo pueden vender más a sus anunciantes.Fue allí donde comenzamos nuestro trabajo para convertir a este departamento en una fábrica de productos tangibles, medibles, eficaces y asequibles de branded content. El aumento de ventas y satisfacción de los anunciantes fue espectacular. Ahora sí el anunciante entendía lo que compraba, porque lo compraba, cómo funcionaba y cuánto le iba a costar.

La satisfacción también llegó al equipo comercial que pudo fácilmente incorporar estos productos en estrategias integrales de comunicación para satisfacer mucho más eficazmente las demandas del anunciante moderno.

El fin de la historia nos demuestra cómo también a la hora de crear, entregar y vender productos de marketing  los medios de comunicación deben dejar al sastre para excepciones y ocupar sus estanterías con productos listos para entregarse, fáciles de entender, eficaces y por ende mucho más rentables.